jueves, 25 de agosto de 2016

EL MISTERIOSO ASESINATO DE BENSON - S. S. Van Dine

Markham se sentó con ceño adusto y la mirada perdida en el vacío.

—Estoy seguro de que usted piensa que sabe algo.

—Cogito, ergo sum —murmuró Vance—. Ya sabe usted que he sentido siempre bastante inclinación hacia la filosofía naturalista de Descartes. Esta consistió en arrancar de la duda universal y en asentar el conocimiento positivo en la conciencia de sí mismo. Tanto Spinoza, con su panteísmo, como Berkeley, con su idealismo, equivocaron por completo el sentido del entimema favorito de su precursor. Descartes fue brillante hasta en sus errores. Su método de razonamiento, a pesar de todas sus inexactitudes científicas, dio un nuevo alcance a los símbolos del análisis. Después de todo, si el entendimiento ha de funcionar con eficacia, es preciso saber combinar la precisión matemática de las ciencias naturales con las especulaciones puras, como son las astronómicas. Por ejemplo, la doctrina de Descartes acerca de los torbellinos…

SINOPSIS

Un personaje novedoso en su época, convertido en todo un clásico de la novela negra.

Basada en el asesinato real de un célebre jugador de bridge, es la primera de las aventuras del excéntrico detective aficionado Philo Vance, que investiga y resuelve un complicado caso gracias a los métodos deductivos y a su olfato para comprender las sutilezas de la psicología humana…

miércoles, 24 de agosto de 2016

CARTA SOBRE LOS CIEGOS PARA USO DE LOS QUE VEN - Denis Diderot

Hay una clase de abstracción de la que son capaces tan pocos hombres que parece reservada a las inteligencias puras, es aquella mediante la cual todo se reduciría a unidades numéricas. Hay que admitir que los resultados de tal geometría serían en verdad exactos y sus formulas muy generales, dado que no existen objetos, ya sea en la naturaleza, ya sea en lo posible, que esas unidades simples no pudieran representar, puntos, líneas, superficies, sólidos, pensamientos, ideas, sensaciones y… si por ventura era éste el fundamento de la doctrina de Pitágoras, podríamos decir que fracasó en su proyecto porque tal manera de filosofar está muy por encima de nosotros y se acerca demasiado al Ser supremo que, según la ingeniosa expresión de un geómetra inglés, geometriza perpetuamente en el universo.

SINOPSIS

«Si alguna vez un filósofo ciego y sordo de nacimiento concibe un hombre a semejanza de Descartes, me atrevo a asegurarle, señora, que ubicará el alma en la punta de los dedos; porque de allí provienen sus principales sensaciones y todos sus conocimientos». En esta frase, dirigida a su misteriosa corresponsal de la Carta sobre los ciegos para uso de los que ven, queda admirablemente plasmada la tesis principal de la obra: que nuestras ideas morales están supeditadas a nuestros sentidos, heterodoxia que le valió una temporada en la cárcel de Vincennes. A finales de 1740, al tiempo que se dedica a la Enciclopedia, el escritor y filósofo Denis Diderot, vuelve sus ojos a las ciencias experimentales. La operación de una ciega de nacimiento le lleva a especular sobre la relación entre lo que se ve y lo que se es.

martes, 23 de agosto de 2016

DIARIO DE UN HOMBRE HUMILLADO - Félix de Azúa



Gran afición de el Chino por las matemáticas. En realidad sería más riguroso decir que les tiene afición a los números. La compasión de algunos pintores con los pigmentos, en los cuales ven matices tan apurados que a los demás nos hacen sentir ciegos (así, por ejemplo, Cézanne llegó a clasificar ciento ocho matices de verde en un limón maduro), eso es lo que siente el Chino hacía los números. Es un gusto sensual; posiblemente el único que posea. Consume varias horas de la tarde dibujando interminables hileras de ecuaciones con una escritura apretada; vástago estéril del estéril señor Daroca. No anda a la caza de nada, ni trata de resolver problema alguno; ni siquiera desarrolla y verifica hipótesis. Actúa como el músico que juega a improvisar sobre el piano, dejando en libertad a los dedos, sin domeñarlos, hasta dar con un acorde seductor; entonces insiste sobre ese acorde buscando lateralmente, hacia arriba, hacia abajo, hasta topar con algo emparentado o complementario. Al cabo de las horas ya no siente el cansancio de las articulaciones, las manos no son manos del cuerpo sino injertos móviles de la imaginación, y allí se inicia un delirio melódico de números y ecuaciones en cuya embriaguez ve levantarse edificios que luego se disuelven en nubes cuyas formas son nuevas arquitecturas reflejadas sobre un quieto estanque, cuya figura invertida proporciona, de ese modo, otra combinación en negativo que se superpone a las anteriores con una armonía ya muy compleja, la cual, sin embargo, no impide introducirse en el laberinto fugado de la misma y comenzar un viaje por las tripas de esos conjuntos maclados en busca de una salida que puede ser un nuevo comienzo, y así sucesivamente. Entra en trance y se le produce una feroz bizquera.
 
SINOPSIS
 
El hombre humillado añora rabiosamente cierto mundo perdido, donde en lugar de pensar solo se vivía. Pero sabe que no es más que un contemporáneo, y que el nuestro es un tiempo de Grandes Pensadores. Rodeado por una detestable banalidad de orden zoológico, comprende que la suya ha de ser otra: una banalidad asumida, militante, guerrera, y a esa tarea dedica sus fuerzas; bastante mermadas, dicho sea de paso. Instalado en la soledad, explorador de su ciudad (en la que vive como un marciano), colonizador del azar, el hombre humillado pretende alcanzar la dignidad de perfecto insignificante. Para ello se sumerge en las zonas húmedas, se codea con el hampa, trabaja para un matemático mafioso, se asfixia en litros de Calisay, y acaba buscando un final súbito que interrumpa su Camino de Perfección. Desdichadamente, en ese preciso instante aparece un animal. ¡Y qué animal!
Durante nueve meses gestatorios, el hombre humillado (y estupefacto ante el mundo que le rodea) anota en su Diario breves homenajes a los Grandes Hombres de Antaño, perversas venganzas contra los pelmazos con Fuerte Personalidad, y reflexiones (tan agudas como lunáticas) acerca de diversos asuntos de acuciante actualidad como, por ejemplo, la dificultad cada vez mayor de contratar asesinos a sueldo, la imposibilidad de tener hijos legítimos, o las letales consecuencias de la lectura, las bellas artes y la inteligencia.
Con esta novela, el autor prolonga la investigación iniciada en Historia de un idiota contada por él mismo, un monstruoso cruce de Dickens y Dostoievski, que constituye uno de los proyectos narrativos más serios de nuestro tiempo.