Mostrando entradas con la etiqueta Agustín Fernández Mallo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Agustín Fernández Mallo. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de septiembre de 2015

NOCILLA DREAM - Agustín Fernández Mallo

Robert, originario de Londres, ciudad de la que se separó en la primera juventud, es el único habitante de la ciudad de Carson City que tiene una avioneta. Pero aparte, en general, los objetos son unas cosas rarísimas: si los acercamos mucho a nuestro campo de visión, por ejemplo con un microscopio, se convierten en estructuras simples, totalmente organizadas y con una geometría matemáticamente tratable. Después, si nos alejamos lo suficiente, entramos en el orden de magnitud del día a día, donde tales objetos se solapan y mezclan para conformar un paisaje de geometría compleja y cotidiana, impura y difícilmente analizable, de la que sólo las teorías del caos y otras afines consiguen dar buena cuenta: es la escala humana. Y si nos alejamos más, como puede ser el caso de la visión de la Tierra desde un avión, volvemos a verlo todo asombrosamente simple y organizado, con una geometría muy parecida a aquella vista al microscopio. Desde la avioneta, Robert ya tiene confeccionada toda una clasificación de figuras urbanas y paisajísticas inspiradas en la Guía de Campo de la Con-Urbación de Dolores Hyden. El oficio de Robert es bancario, de ventanilla, también casi microscópica, pero los fines de semana coge el cacharro de una hélice y sale a sobrevolar Nevada con el único propósito de extasiarse en toda esa geometría urbano-humana que hasta ahora carecía de análisis y cabal clasificación.

SINOPSIS

Nocilla Dream, que puede soportar sin pesadumbre la etiqueta indie, es una de las apuestas narrativas más arriesgadas de los últimos años. Proliferan en ella las referencias al cine independiente norteamericano, a la historia del collage, al arte conceptual, a la arquitectura pragmática, a la evolución de los PCs y a la decadencia de la novela. Agustín Fernández Mallo se fija en los outsiders del siglo XXI y sobre todo en la misteriosa conexión entre algunas vidas alternativas y globalizadas que transitan por escenarios de Serie B: rubias de burdel que sueñan con que algún cliente las lleve hacia el Este, ácratas que habitan en extrañas micronaciones, ancianos chinos adictos al surf, un argentino que vive en un apartahotel de Las Vegas y construye un singular monumento a Jorge Luis Borges… Todos ellos atrapados en la metáfora conductora de los desiertos y en la belleza del vacío.

martes, 14 de mayo de 2013

NOCILLA EXPERIENCE - Agustín Fernández Mallo



Marc estudia con detenimiento el libro que tiene delante, "Guía agrícola Philips 1968": la encontró entre los trastos viejos de su padre y se la quedó. Observa de reojo la azotea a través de la puerta de su caseta. Vive ahí. Un tinglado, situado en lo alto de un edificio de 8 plantas, que ha ido construyendo con diferentes hojas de latas, bidones, trozos de cartones petroleados y fragmentos de uralitas. Todo ensamblado de tal modo que las 4 paredes configuran un mosaico de palabras e iconos cuarteados de aceite "La Giralda", lubricantes "Repsol", "Beba Pepsi" o sanitarios "Roca". 
A veces los mira, y entre todo ese hermanamiento de marcas comerciales intenta descubrir mapas, recorridos, señales latentes de otros territorios artificiales. En la azotea, que ningún vecino ya frecuenta, hay una serie de alambres  que van de lado a lado en los que en vez de ropa colgada hay hojas escritas, a mano y por una sola cara, con fórmulas matemáticas; cada una sujeta con una pinza. Cuando sopla el viento [siempre sopla] y se mira de frente el conjunto de hojas, éstas forman una especie de mar de tinta teórico y convulso. Si se ven desde atrás, las caras en blanco de la DIN-A4 parecen la más exacta simbología de un desierto. Las ve aletear y piensa: Es fascinante mi teoría. Cierra la "Guía agrícola Philips 1968", la deja sobre la mesa, sale y descuelga unas cuantas hojas de los cables número 1, 4 y 7. Antes de volver a entrar se acomoda en la barandilla y piensa en el Mundial que nunca hemos ganado, en que lo más plano que existe sobre la Tierra son las vías de los trenes, en que la música del "Acorazado Potemkin", si te fijas, es el "Purple Haze" de Jimi Hendrix versioneado. Después entra en la caseta, que tiembla cuando cierra la puerta de un golpe. [...]

Domingo, son más de las 4 de la tarde, la gente está en la playa; él aún no ha comido. Por entre las uralitas de la caseta entra un pincel de luz que incide sobre la tecla 0 del PC. Tiene sonando el Cd de Sufjan Stevens, "The Avlanche", [...] mientras termina de dar los últimos retoques a una demostración de la cual se siente muy satisfecho. Sale a la azotea con el folio en la mano, y en los tendales que conforman la retícula lo cuelga en la posición, x=10, y=15. No hay nada mejor para comprobar la firmeza de una teoría que airearla antes de propagarla, piensa.


SINOPSIS

Agustín Fernández Mallo incide con un esquema narrativo que pone en cuestión la novela clásica y en el que la trama es sustituida por una red de microficciones surgidas en gran parte de la mitología de la cultura de masas y atravesada de referencias a los iconos y máscaras de la misma. A partir de ahí, todo cabe en este caleidoscopio ficcional, desde las enseñanzas del código samurái a las opiniones de las estrellas del pop, hasta personajes fronterizos, que se mueven por las afueras de Las Vegas, por burdeles, por estados imaginarios, por el Palacio del Parchís o por túneles subterráneos que atraviesan toda Rusia.
Como está ocurriendo con el Universo, también este segundo volumen del Proyecto Nocilla se halla en expansión y además se está acelerando. No es mera crema de cacao narrativa, es verdadera Energía Oscura.
Tras el éxito de Nocilla Dream, elegida novela del año por la revista Quimera y una de las diez mejores obras del
2006 por El Cultural de El Mundo, Agustín Fernández Mallo vuelve al territorio donde lo insólito se topa con la extrañeza en Nocilla Experience, segunda parte de su proyecto.