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martes, 3 de junio de 2014

EL ASEDIO - Arturo Pérez-Reverte

Apartando la manta vieja que cubre la entrada de su barraca, el capitán Desfosseux sale al exterior, sube por la escala de madera que conduce a la parte superior del puesto de observación y se queda mirando la ciudad lejana a través de una tronera. Lo hace con la cabeza descubierta bajo el sol, cruzadas las manos a la espalda sobre los faldones de la casaca azul índigo con vueltas rojas. Que el observatorio, dotado de varios telescopios y de un modernísimo micrómetro Rochon con doble prisma de cristal de roca, esté situado en una ligera elevación entre el fuerte artillado de la Cabezuela y el caño del Trocadero, no es casual en absoluto. Fue Desfosseux quien eligió la ubicación tras minucioso estudio del terreno. Desde allí puede abarcar todo el paisaje de Cádiz y su bahía hasta la isla de León; y con ayuda de catalejos, el puente de Zuazo y el camino de Chiclana. Son sus dominios, en cierto modo. Teóricos, al menos: el espacio de agua y tierra puesto bajo su jurisdicción por los dioses de la guerra y el Mando imperial. Un ámbito donde la autoridad de mariscales y generales puede plegarse, en ocasiones, a la suya. Un particular campo de batalla hecho de problemas, ensayos e incertidumbres-también insomnios— donde no se lucha con trincheras, movimientos tácticos o ataques finales a la bayoneta, sino mediante cálculos hechos sobre hojas de papel, parábolas, trayectorias, ángulos y fórmulas matemáticas. Una de las muchas paradojas de la compleja guerra de España es que tan singular combate, donde cuenta más la composición porcentual de una libra de pólvora o la velocidad de combustión de un estopín que el coraje de diez regimientos, se encuentra confiado, en la bahía de Cádiz, a un oscuro capitán de artillería.

SINOPSIS

Cádiz, 1811. España lucha por su independencia mientras América lo hace por la suya. En las calles de la ciudad más liberal de Europa se libran batallas de otra índole. Mujeres jóvenes aparecen desolladas a latigazos. En cada lugar, antes del hallazgo del cadáver, ha caído una bomba francesa. Eso traza sobre la ciudad un mapa superpuesto y siniestro: un complejo tablero de ajedrez donde la mano de un jugador oculto —un asesino despiadado, el azar, las curvas de artillería, la dirección de los vientos, el cálculo de probabilidades— mueve piezas que deciden el destino de los protagonistas: un policía corrupto y brutal, la heredera de una importante casa comercial gaditana, un capitán corsario de pocos escrúpulos, un taxidermista misántropo y espía, un enternecedor guerrillero de las salinas y un excéntrico artillero a quien las guerras importan menos que resolver el problema técnico del corto alcance de sus obuses.

El asedio narra el pulso asombroso de un mundo que pudo ser y no fue. El fin de una época y unos personajes condenados por la Historia, sentenciados a un vida que, como la ciudad que los alberga —una Cádiz equívoca, enigmática, sólo en apariencia luminosa y blanca—, nunca volverá a ser la misma.

martes, 25 de febrero de 2014

EL TEOREMA DEL LORO - Denis Guedj

Se imponía una pregunta: «¿Quién es e?» Por su simplicidad, la respuesta les sorprendió, ¡e es un número! Así como suena. Como 1, 2 o π. Y, como este último, a diferencia de los dos primeros, su valor no se puede expresar exactamente en la escritura decimal. Léa decía: «Un número que no acaba nunca y que, además, sus decimales no se sabe cómo se comportan.» En términos duros, Léa expresaba que no solamente los decimales de e son infinitos, sino que no presentan ninguna regularidad, es decir, que no hay ningún medio de preverlos antes de haberlos calculado.
 
e = 2,718281828...
 
Se hubiesen parado ahí. Pero eso no era una historia. ¿Podían presentarse ante Ruche diciendo: «Respecto a e, bien, pues...»?
 
Para no sufrir tal humillación, los gemelos estaban dispuestos a trabajar de firme. Se repartieron el trabajo. Esto es, en un primer tiempo Léa lo hizo todo y Jonathan nada.
 
-Todo el interés de e, por así decirlo, es -habló Léa-, escucha, es una ficción, seguro. Supón que hace un año que has reunido un buen dinero que nos permitirá pagar nuestro viaje a Manaos. Llamémosle P. Tú lo has invertido esperando. Por pura chiripa, el banquero te propone un interés maravilloso: 100%. No te rías, eso sucede a veces. No con los pobres, pero sí con los ricos. ¡Sueña!
 
¡Calcula! Al cabo de un año tendrás P + P = 2P. Has doblado tu capital. Si en lugar de tocar los intereses al cabo del año los sacas a los seis meses y los vuelves a invertir, tendrás al cabo del año P(l + l/2)². ¡Calcula! Habrás más que doblado tu capital: tendrás 2,25P. Si en lugar de sacar los intereses cada seis meses, los sacas al trimestre y los reinviertes, al cabo del año tendrás P(l + l/4)4. ¡Calcula! Habrás ganado más: 2,441 P. Si los hubieras sacado y reinvertido cada mes sería: P(l + 1/12)¹². Aún más: 2,5996. Y cada día: P(l + l/365)365. ¡Y más! ¡Todos los segundos, más! Y después todas las nadas del todo, "en continuum". Ya no puedes más, vuelas, planeas, es Bizancio, tu dinero "pentuplica", centuplica, millonplica, piensas ya en tu hermanita a la que regalas la mitad de lo que has ganado, que no te importa porque al instante siguiente vas a ganar el doble. ¡Aterriza, mi pobre Jonathan! El maravilloso sueño se desvanece. Tus intereses compuestos se descomponen, cuando tocas tierra no tienes ni el triple del peculio, ni 2,9 veces más, ni 2,8 veces más, ni 2,75 ni 2,72 veces más... ¡Tienes solamente 2,718281828!... Mi pobre Jon, después de tanta riqueza hete aquí sólo e veces menos pobre que al principio! 
¡Toma!
 
Léa le tiró una moneda que él dejó caer al suelo subrayando su desilusión.
 
-Bah, eso no nos impedirá ir a Manaos.
 
-¡La historia de e es una sórdida invención de los banqueros para no arruinarse! ¡Eso no es e, es puaj!
 
-¡No desesperes! -siguió Léa-. La función exponencial es, a pesar de todo, una pequeña maravilla. ¿Recuerdas las cónicas de Apolonio que se encontraron en el movimiento de los astros? Es un poco lo mismo: la exponencial se encuentra un poco en todas partes. En la naturaleza y en la sociedad. En el desarrollo de una planta, en la extensión de una epidemia, en la evolución de una población, de la radiactividad, etc. Tengo la frase idónea: «Cuando el grado de desarrollo es proporcional al estado de desarrollo, eso huele a exponencial.»
 
-¡Cuanto más rico eres, más dinero ganas! ¡Cuanto más enfermo estás, más enfermedades coges!...
 
-¡Peor! No sólo cuanto más rico eres más dinero ganas, sino que lo ganas a mayor velocidad. ¿Cómo puedo hacer que lo palpes? Estás ante un fenómeno en pleno desarrollo; sabiendo como sé que eres curioso, vas a interesarte por el modo de crecimiento. Por ejemplo... No podemos escapar, con las matemáticas te enterarás mejor. Si el fenómeno crece como una recta, la recta «2x», por ejemplo, su crecimiento es lineal. Su derivada, remitámonos a Fermat y los demás...
 
-¡Su derivada es igual a 2!
 
-Su crecimiento es, pues, constante. Si, al contrario, el fenómeno crece como la parábola: x², su crecimiento... -Que es 2x.
 
-¡Es también creciente! Y además el crecimiento de su crecimiento, ¿me sigues?, es constante, es igual a 2. -Ante la cara de Jonathan, Léa habló con energía-: No es cuestión de arrugarse, Jon, ¡si yo llego a esto, tú también!
 
-¡No, no! ¡Yo soy Epifano y tú Hypatia! El hermano mucho menos inteligente que la hermana.
 
-¡Que acabó quemada!
-Precisamente. Prefiero ser malo en matemáticas que acabar en una hoguera.
 
-¡Siempre dramatizas! Historia de e, continuación y fin. Si, en este momento, el fenómeno crece como ex, no sólo su crecimiento es creciente, no sólo el crecimiento de su crecimiento es creciente, ¡también el crecimiento del crecimiento de su crecimiento es creciente! Y así sucesivamente... ¿Por qué?
Jonathan no preguntó por qué. Léa no se preocupó por ello. Ella había planteado una cuestión y daría la respuesta.
 
-Porque la derivada de ex es ex. Es excepcional. No le sucede más que a ella. Es la única que es igual a su derivada.
 
Léa se quedó inmóvil e hizo como el altavoz:
 
-¡Atención, atención, la función exponencial es excepcional! ¡Es la única que es igual a su derivada!
 
-Oye, ¿qué ha sido del altavoz? Llevamos mucho tiempo sin verlo.
 
-Sin oírlo, querrás decir. Con las últimas novedades, se habrá frito la membrana.
 
-Un altavoz sin membrana -exclamó Jonathan- es como una garganta sin cuerdas vocales, una oreja sin tímpano, ojos sin pupilas... y explicaciones sin dibujos.
 
El mensaje quedaba claro. Léa se vio obligada a hacer un dibujo. Lo borró.

SINOPSIS

Con El teorema del loro , el matemático y novelista Denis Guedj pone en juego todos sus conocimientos científicos para obtener una novela cautivadora: una feliz simbiosis de humor y razón pura que nos sirve en una entretenida lección de matemáticas. 

viernes, 21 de febrero de 2014

INFERNO - Dan Brown

—Doctora Sinskey —respondió el hombre con una extraña sonrisa—, habla usted del control de epidemias como si fuera algo bueno.

  Ella no daba crédito a lo que estaba oyendo.

  —He ahí el problema —siguió el hombre alto, como un abogado que presenta sus pruebas—. Y es usted la directora de la Organización Mundial de la Salud, lo mejor que puede ofrecer esta institución. Una idea aterradora, si uno lo piensa bien. Le he mostrado esta imagen del sufrimiento que nos espera. —Volvió a mostrar los cuerpos en la pantalla—; le he recordado el increíble poder del crecimiento incontrolado de la población mundial. —Señaló la pequeña pila de papel—; la he ilustrado sobre el hecho de que estamos al borde del colapso espiritual… —Se quedó callado y se volvió hacia ella—. ¿Y cuál ha sido su respuesta? «Condones gratis en África» —dijo en un despreciativo tono burlón—. Eso es como intentar detener con un matamoscas un asteroide que está a punto de chocar con la Tierra. La bomba de tiempo ya no hace tictac, doctora Sinskey. Ya ha estallado. Y si no tomamos medidas drásticas, la matemática exponencial se convertirá en su nuevo Dios… Y se trata de un Dios vengativo, que traerá la visión del infierno de Dante al mismo Park Avenue… Masas apiñadas revolcándose en sus propios excrementos… Un proceso de selección global orquestado por la misma Naturaleza.

  —¿Eso cree? —contestó de pronto Elizabeth—. Dígame, en su visión de un futuro sostenible, ¿cuál es la población ideal de la Tierra? ¿Cuál es el número mágico que permitiría a la humanidad sostenerse indefinidamente y en un relativo bienestar?

  El hombre alto sonrió al oír esa pregunta.

  —Cualquier biólogo o estadista medioambiental le dirá que el límite de la posibilidad de supervivencia a largo plazo se encuentra en una población de unos cuatro mil millones.

  —¡Cuatro mil millones! —exclamó Elizabeth—. Ahora somos siete mil millones, creo que ya es un poco tarde.

  Los ojos verdes del hombre relucieron intensamente.

  —¿Lo es?

SINOPSIS

En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard, Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas y misteriosas de la Historia: «Infierno» de Dante.
Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.

domingo, 16 de febrero de 2014

DÉCIMA A UN AMOR MATEMÁTICO - Alejandro J. Díaz Valero

Lo nuestro ha venido dichas sumando
mientras resta cada desavenencia
también acuerdos va multiplicando
y dividiendo toda la incongruencia.
Amor con su matemática esencia
con una aritmética progresión
elevando al cuadrado la pasión
tenemos ecuación de dos variables
en cuyo resultado incuestionable
nos da número entero sin fracción.

****

El límite en que ambos ya nos amamos
se integra todo a la variable tiempo
derivando la equis en cada encuentro
producen logaritmo al abrazarnos
y la raíz cuadrada que buscamos
con esa ternura en potenciación
nos sumerge en una radicación
de esas matemáticas alegrías
con ángulos de tu geometría
que tienen ya sobrada precisión.

****

Líneas paralelas ya no existen
en este ejercicio entre tú y yo
porque un punto en la tabla nos unió
fusión hoy que todavía persiste…
Esa trazada gráfica que hiciste
junto a la mía juntas se precisan
y en el eje de las curvas abscisas
o tal vez en el de coordenadas
hay dos líneas que están abrazadas
donde todo el valor se maximiza.

****

Es el máximo común divisor
la función que dejamos sin efecto
porque hemos acordamos en secreto
mínimo común múltiplo mejor
y en ese afán de gran calculador
ejercitado entre tu amor y el mío
no hay tiempo que permita desvaríos
porque la progresión sigue constante
y así iremos juntos en adelante
porque no habrá ya, conjunto vacío.

domingo, 2 de febrero de 2014

CANCIONES PARA PAULA - Blue Jeans

También él mira el reloj. También él suspira. Mario está sentado en el suelo encima de una alfombra, haciendo los deberes de Matemáticas. De fondo suena una canción de Maná.

¿Cómo pudiera un pez nadar sin agua? ¿Cómo pudiera un ave volar sin  alas? ¿Cómo pudiera la flor crecer sin tierra? Cómo quisiera poder vivir sin ti…
 
No puede evitar repetir la última frase. Y se le encoge el corazón. Y suspira. Cómo quisiera poder vivir sin ti.

Sí. Eso es lo que él querría: poder vivir sin pensar en ella.

"Céntrate, Mario… Los deberes, las Matemáticas, las notas… ¡Pero así no puedo!".
 
Se levanta y pone en modo silencio el reproductor del PC. Le parece un sacrilegio cortar una canción de Maná, su grupo preferido, y también el de ella, pero, si no, es imposible concentrarse.

Vuelve a la alfombra. A las dichosas Matemáticas. Derivadas.

Concentración. Encoge las piernas situando la derecha sobre la izquierda. Hace movimientos de relajación con el cuello. Luego coloca sobre su cabeza el cuaderno de Matemáticas. Hace equilibrio y no se cae. A continuación pone sus manos a ambos lados de las sienes y con  los dedos índice y corazón comienza a frotárselas suavemente, con pequeños círculos. Cierra los ojos y de su boca sale un "Ohmmmmm" de cinco segundos. Luego otro "Ohmmmmm", este un poco más largo. Y luego… se oye una tos desde la puerta de su habitación.

—Ejem. Ahora entiendo por qué no tienes novia… Su hermana sonríe y sus
amigas no pueden evitar una pequeña carcajada detrás.

Mario abre los ojos, descruza las piernas y se quita el cuaderno de la cabeza. Se ha puesto rojo como un tomate. Las mira nervioso y espera que ella no esté allí.  Parece que no. Solo son su hermana y dos de las pesadas de clase.

—¿Qué quieres?
 
—Decirte que nos vamos. Papá y mamá no están así que te quedas solo. A ver qué haces…, ¿eh?

La chica pone cara pícara y luego silba mirando hacia arriba.
 
—Pues qué voy a hacer…, terminar este coñazo…

—¿Estás con las derivadas? Luego me las pasas.

—¡Y a nosotras también! —se oye en el pasillo.

Mario mira a su hermana con indignación.

—¿Y por qué no te lo curras un poco? No me extraña que repitieras cuarto. No te vale con que tu hermano te coja, sino que además quieres que te adelante… Debería darte vergüenza, Miriam.

—No seas tonto. Si lo hice para estar en clase con estas petardas —se burla
Miriam, señalando a Diana y Cris. Y de improviso se lanza al suelo encima de su
hermano pequeño.

—Pero, ¿qué haces? ¡Para de una vez!

Tirados en la alfombra, Miriam no para de besuquear a Mario.

—¿Quién es el hermano más guapo y bueno del mundo mundial y del universo universal?
 
Las dos amigas, detrás, ríen sin parar al ver la cómica escena entre los hermanos.
 
—¡Vale! ¡Basta! Luego te paso los deberes, pero déjame ya en paz. Eres, eres…

—…increíble, ¿a que sí? —Y da un sonoro beso en la mejilla a Mario—. ¡Guapo! —Luego se levanta, se coloca bien el escote y el pantalón y, tras salir de la habitación, cierra la puerta.

SINOPSIS

Canciones para Paula es una novela fresca y juvenil que cuenta la historia de Paula, una adolescente de 17 años que se enamora de Ángel, un chico un poco mayor que ella que conoce por internet. Sin embargo, cuando todo les va genial aparece Álex, a quien sólo conoce de un ratito pero cuyo encuentro es de cine. Además, Paula no sabe que tiene un admirador y que está más cerca de lo que se podría esperar… Todo un embrollo de amores y desamores de los que serán testigos sus mejores amigas, “Las Sugus”, que no se separarán de Paula. Una novela cercana a la realidad actual de las adolescentes y al mundo de las redes sociales

viernes, 31 de mayo de 2013

LOS CRÍMENES DE OXFORD - Guillermo Martínez

[En Oxford han ocurrido tres asesinatos y su autor, antes o después de cometer cada uno, le ha enviado a un profesor de matemáticas un símbolo. Un joven que le ayuda en la investigación de estos sucesos trata de descubrir el cuarto símbolo, pues piensa que convenciéndolo tal vez se pueda evitar el cuarto crimen.]

Fui a la sección de historia de la matemática, y seguí con un dedo los títulos en los lomos. Un libro sobresalía un poco de los demás, como si alguien lo hubiera consultado recientemente y no hubiera sido lo bastante cuidadoso al volverlo a su lugar. [...] La ilustración de la tapa era una pirámide de diez puntos envuelta en llamas. El título -"La hermandad de los pitagóricos"- quedaba por muy poco fuera del alcance del fuego. [...]

Fui hasta uno de los escritorios de la biblioteca y lo abrí bajo la lámpara. No tuve que pensar más de dos o tres páginas. Allí estaba. Allí había estado todo el tiempo, en su simplicidad abrumadora. Las nociones más antiguas y elementales de la matemática, no separadas del todo todavía de sus vestiduras místicas. La representación de los en la doctrina pitagórica como principios arquetípico de las potencias divinas. El círculo era el Uno, la unidad en su perfección, la mónada, el principio de todo, encerrado y completo en su propia línea. El Dos era el símbolo de la multiplicidad, de todas las oposiciones y dualidades, de los engendramientos. Se formaba con la intersección de dos círculos y la figura oval, como una almendra, encerrada en el centro, era llamada "Vesica Picis", la vejiga del pez. El Tres, la tríada, era la unión entre dos extremos, la recta que unían dos puntos, el Tres era el triángulo y era al mismo tiempo el plano. Uno, dos, tres, aquello era todo, la serie no era más que la sucesión de los números naturales. Di vuelta a la página para estudiar el símbolo que representaba al número Cuatro. Era la "tetractis", la pirámide de diez puntos que había visto en la tapa, el emblema y la figura sagrada de la secta. Los diez puntos eran la suma de uno, más dos, más tres, más cuatro. Representaban a la materia y a los cuatro elementos. Los pitagóricos creían que toda la matemática estaba cifrada en aquel símbolo, que era a la vez el espacio tridimensional y la música de las esferas celestes.

SINOPSIS

Un estudiante de matemáticas argentino viaja a Oxford con fines académicos. Pero poco después de su llegada se encuentra con el cadáver de la anciana que lo alojaba, junto con un desafío matemático del asesino. Inicia así, paralelamente a la policía, su propia investigación, guiado por su maestro, el eminente lógico Arthur Seldom. Los juegos de lenguaje de Wittgenstein, el teorema de Gödel y las sectas matemáticas antiguas se conjugan en esta espléndida novela negra con los sombríos hospitales ingleses, los arrebatos de la pasión y la vida universitaria de Oxford como escenario. Una novela policíaca de trama aparentemente clásica que, en su sorprendente desenlace, se revela como un magistral acto de prestidigitación.

lunes, 27 de mayo de 2013

LA TABLA DE FLANDES - Arturo Pérez-Reverte

- Según están dispuestas las piezas y teniendo en cuenta que acaban de mover negras, lo primero es averiguar cuál de las piezas negras ha realizado ese último movimiento. [...] Para conseguirlo resulta más fácil descartar las piezas negras que no ha podido mover porque están bloqueadas, o por la posición que ocupan... Es evidente que ninguno de los tres peones negros A7, B7 o D7 ha movido, porque todos siguen aún en las posiciones que ocupaban al empezar el juego... El cuarto y último peón, A5, tampoco ha podido mover, bloqueado como está entre un peón blanco y su propio rey negro... También descartamos el alfil negro C8, todavía en su posición inicial de juego, porque el alfil se mueve en diagonal, y en sus dos posibles salidas diagonales hay peones de su mismo bando que aún no ha movido... en cuanto al caballo negro de B8, no movió tampoco, pues sólo habría podido llegar ahí desde A6, C6 o D7, y esas tres casillas ya están ocupadas por otras piezas... ¿Comprenden?

- Perfectamente -Julia seguía la explicación inclinada sobre el tablero-. Eso demuestra que seis de las diez piezas negras no han podido mover...

- Más de seis. La torre negra que está en C1 es evidente que tampoco, pues mueve en línea recta y sus tres casillas contiguas se encuentran ocupadas... Eso hace siete piezas negras cuyo movimiento en la última jugada hay que descartar por imposible. Pero también podemos descartar el caballo negro D1.

- ¿Por qué? -se interesó César-. Podría provenir de las casillas B2 o E3...

- No. en cualquiera de las dos, ese caballo habría estado dando jaque al rey blanco que tenemos en C4 [...] Y ningún caballo o pieza que tenga a un rey en jaque abandona el jaque voluntariamente; esa es una jugada imposible. En vez de retirarse, comería al rey enemigo, concluyendo la partida. Semejante situación no puede darse nunca, por lo que deducimos que el caballo D1 tampoco movió.

- Eso -Julia no levantaba los ojos del tablero- reduce las posibilidades a dos piezas, ¿no?

SINOPSIS

Julia, una joven y brillante restauradora de obras de arte, recibe el encargo de estudiar y restaurar un cuadro, por parte de Menchu Roch, una galerista. La obra es una tabla flamenca del siglo XV de Peter Van Huys, titulada La partida de ajedrez, propiedad de un anciano, Manuel Belmonte, que quiere venderlo en una subasta.
El cuadro posee ciertas peculiaridades que obligan a la protagonista, Julia, a investigar la historia de la tabla junto con otros personajes, como la propia Menchu, César Ortiz de Pozas, anticuario y amigo de Julia, Álvaro Ortega, catedrático especializado en Historia y arte, y Muñoz, un gran jugador de ajedrez.
A medida que se van conociendo más datos sobre la historia que narra el cuadro, la trama se va complicando y ocurren sucesos inesperados.

NUBOSIDAD VARIABLE - Carmen Martín Gaite


A ella le gustaba inventar palabras y desmontar las que oía por primera vez, hacer combinaciones con las piezas resultantes y poner juntas las que se repetían. Las palabras un poco largas eran como vestidos con corpiño, chaleco y falda, y se le podía poner el chaleco de una a la falda de otra con el mismo corpiño, o al revés, que fuera la falda la que cambiase. Alternando la "f" y la "g", por ejemplo, salían diferentes modalidades de paz, de muerte, de santidad y de testimonio: pacificar y apaciguar, mortificar y amortiguar, santificar y santiguar, testificar a atestiguar; era un juego bastante divertido para hacerlo con diccionario. Algunos corpiños como "filo", que quería decir amistad y "logos", que quería decir palabra, abrigaban mucho y permitían variaciones muy interesantes. Ella un día los puso juntos y resultó un personaje francamente seductor: el filólogo o amigo de las palabras. Lo dibujó en un cuaderno tal como se lo imaginaba, con gafas color malva, un sombrero puntiagudo y en la mano un cazamariposas grande por donde entraban frases en espiral a las que pintó alas. Luego vino a saber que "filólogo" ya existía, que no la había inventado ella.
Al profesor de Matemáticas, en cambio, no le divertían nada estos juegos de palabras, le parecían una desatención a los problemas serios, una manipulación peligrosa del dos y dos son cuatro, una pérdida de tiempo. Cuando un buen día, sin más preámbulo, empezó a hablar de logaritmos, hubo en clase una interrupción inesperada y un tanto escandalosa. La niña del cazamariposas se había puesto de pie para preguntar si aquello, que oía por primera vez, podía significar una mezcla de palabra y ritmo. Las demás alumnas se quedaron con la boca abierta y el profesor se enfadó.

- No hace al caso, señorita Montalvo. Está usted siempre en la nubes -dijo con gesto severo-. Le traería más cuenta atender.

La niña rubia que ya estaba empezando a pactar con la realidad y a enterarse de que las cosas que traen cuenta para unos no la traen para otros, se sentó sin decir nada más y apuntó en su cuaderno: "Logaritmo: palabra sin ritmo y sin alas. No trae cuenta."

SINOPSIS

La novela cuenta la historia de Sofía Montalvo y Mariana León, amigas durante la infancia y adolescencia y cuya amistad se rompe cuando ambas se enamoran del mismo joven. Años más tarde vuelven a encontrarse en una exposición de pintura y, después de eso, debido a que Mariana debe emprender un viaje, deciden ponerse al día de lo que ha sido su vida escribiéndose cartas.


ACCIDENTAL - Ali Smith

Magnus [17 años] golpea la cabeza con fuerza contra el edredón. Se vuelve a repetir esas palabras. Ella. Se. Suicidó. Nada. Las palabras son inútiles. No signfican nada. No sirven para nada. Se destapa la cabeza. Sigue en la misma habitación. Están de vacaciones en Norfolk. ¿Habrá sucedido ya? Qué más da. Catherine Masson. Repite el nombre para sí. Catherine Masson Catherine Masson Catherine Masson. No importa no importa no importa. Era feliz, generosa, muy querida. Sus amigos la querían. Vuelve a meter la cabeza debajo del edredón. Era inteligente. Era educada. Pertenecía a la Asociación de Gemología. En la Asociación de Gemología pulían piedras y hacían cosas con ellas, como joyas o gemelos. Seguro que guardaba las cosas que hacía en el tocador de su dormitorio. Se la imagina., delante del ordenador de su habitación. Es una habitación de chica, muy ordenada, limpia. Tiene pósters de cantantes, fotos de personajes de la tele, recortes de caballos y de cachorros de animales, lobeznos, ositos. Es el momento en que abre un correo cuyo remitente es Michael Jackson. Hace click y aparece. Mira la pantalla. ¡Ay! No importa. No importa. No importa. La había visto una vez en el pasillo. [...] ¿Era ella? Si esa chica era ella, se pasaron casi rozando, pero no se conocían. Ella no sabía quién era el. Ni él mismo tampoco lo sabía. Tiene suerte ella. De estar muerta. No puede sentir nada. Él tampoco siente nada. Pero no está muerto. Luego la noticia corrió por todo el instituto. Una chica de Deans se había suicidado en el cuarto baño de su casa. Su madre o su hermano la habían encontrado. Oyó el rumor en clase de matemáticas. Charlie quiere ampliar la parte de atrás de su casa y va aoncstruir una extensión de 18 metros cuadrados de suelo. Quiere utilizar el menor número de ladrillos posible, de modo que necesita saber cuál es el perímetro más pequeño que puede utilizar. Da la expresión del área en términos de x, y. El cálculo es la matemática de los límites, especialmente en lo referente a los tipos de cambio. Casi hubo una guerra por quién lo descubrió, si Leibniz o Newton. Leibniz inventó el signo =. Las matemáticas = encontrar lo simple en lo complejo, lo infinito en lo finito. Se sienta en la moqueta, se agarra los pies. [...] No habrá universidad. Ya no es probable que vaya. La universidad le da risa. El cálculo le da risa. Todo es una broma.

SINOPSIS

No dejes que nadie atraviese el umbral de tu casa hasta que no estés absolutamente seguro de quién es.
Las vacaciones de verano de una familiar de clase media de Norfolk está a punto de sufrir una violenta sacudida. El mujeriego profesor Michael, su esposa, la exitosa escritora Eve, y sus dos hijos reciben de forma inesperada la visita de una misteriosa mujer.
Nadie sabe quién es ni de dónde ha salido. Si es un ángel o un demonio. Pero todos quedan profundamente subyugados. Lo único claro es que si ciclónica y desconcertante aparición alterará sus vidas, forzándolos a un vertiginoso viaje anterior.
Accidental es una hipnótica y sorprendente novela, ganadora del Whitbread Prize, con la que Ali Smith se confirma como una de las voces más renovadoras y osadas de la narrativa anglosajona actual.
Ali Smith ahonda con esta novela en la intimidad de unos individuos que guardaron en el armario secretos inconfesables.

martes, 21 de mayo de 2013

LA LIBRETA AMARILLA - Robert Saladrigas


Pocas semanas antes, Alexis [un piloto de cincuenta y dos años] había coincidido en el aeropuerto de Barcelona con un viejo compañero de juventud, Joaquín Subirós, jefe de markerting de un grupo editorial. Subirós recordaba que en un tiempo Alexis se había sentido seriamente atraído por las matemáticas. Así que aprovechando el encuentro casual, le recomendó con vehemencia un libro singular que su empresa tenía en fase de producción. Subirós insistió en que de ninguna de las maneras debía perdérselo y se ofreció, tan pronto como saliera, a enviarle un ejemplar.

El título original de la obra era "Fermat's Last Theorem", de un tal Simon Singh, británico de origen punjabi, doctorado en Física por la Universidad de Cambridge. [...]

Quince días más tarde adquiría la edición inglesa en la Gotham Book Mark de la calle 47 Oeste, el santuario librero que solía visitar cuando paraba en Nueva York. Después pidió que le subieran una cena fría a la habitación. Sabía perfectamente qué le aguardaba. No pudo interrumpir ni un solo momento la lectura compulsiva. Hasta que sobre las once, con un intenso escozor en los ojos, cerró lentamente el libro.

Estaba trastornado.

Lo poseía una antigua y oxidada emoción por haber leído que un matemático de nombre Wiles, después de siete años de intenso trabajo, había conseguido demostrar por fin el último teorema de Fermat, algo que desde el siglo XVII nadie había logrado. También  él, siendo adolescente, cuando conoció este misterioso teorema a través de un tío suyo y de un profesor de matemáticas se convención de que estaba predestinado a triunfar donde las más grandes inteligencias del planeta habían fracasado. [...] Pero es sabido que en el segundo segmento de la adolescencia las prioridades mudan con los climas de las estaciones. De manera que sin ninguna aspereza ni violencia, entre la candidez de Alexis y la vieja astucia de Fermat se interpuso la pasión de volar. Alexis sustituyó gradualmente la voluntad de indagación por el afán de experimentación. [...]

El conocimiento de la proeza de Wiles no lo llevaba a dolerse por una hipotética pérdida, sino a verse reflejado en su ejemplaridad con una determinación que de inmediato caló en las honduras de su conciencia: no cometería nuevamente el error o la cobardía de renunciar por nada del mundo a la consecución de un ideal (por llamarlo de alguna manera) que, cosa más que probable, sería el último sueño turbador de su vida.

SINOPSIS

Alexis Casas ya no está por seguir con la rutina en que se ha convertido su vida. Tras más de dos décadas como piloto comercial, cada vuelo transoceánico se repite. El trato cordial pero distanciado con la tripulación, el paisaje impersonal de los hoteles, los continuos y fugaces encuentros con mujeres... Mientras pasa diez meses al año fuera de casa, sus dos hijas se han hecho mayores y se han emancipado, sin apenas conocerlas como adultas. Hasta que en unos grandes almacenes de Toronto llama su atención una libreta con tapas amarillas. Tras adquirirla, escribe sus impresiones en sus hojas y empieza a mitigar su profundo vacío. Entonces toma una decisión drástica, pide una excedencia profesional para escribir una historia única. Esta determinación provoca una sacudida en las diversas relaciones que han conformado hasta el momento su desdibujada existencia.

 

LA MUERTE Y LA BRÚJULA - Jorge luis Borges


[Un detective descubre la pauta que siguen tres asesinatos y acude al lugar donde cree que va a cometerse el cuarto. Pero, al llegar, solo encuentra al asesino esperándole para matarlo. Antes de hacerlo, le explica por qué le ha tendido esa trampa.]

- Hace tres años, en un garito de la Rue Toulon, usted mismo arrestó, e hizo encarcelar a mi hermano. En un cupé, mis hombres me sacaron del tiroteo con una bala policial en el vientre. Nueve días y nueve noches agonicé en esta desolada quinta simétrica: me arrasaba la fiebre, el odioso Jano bifronte que mira los ocasos y las auroras daba horror a mi ensueño y a mi vigilia. Llegué a abominar de mi cuerpo, llegué a sentir que dos ojos, dos manos, dos pulmones, son tan monstruosos como dos caras. Un irlandés trató de convertirme a la fe de Jesús, me repetía la sentencia de los "goyim": Todos lo caminos llevan a Roma. De noche, mi delirio se alimentaba de esa metáfora: yo sentía que el mundo es un laberinto, del cual era imposible huir, pues todos los caminos, aunque fingieran ir al norte o al sur, iban realmente a Roma, que era también la cárcel cuadrangular donde agonizaba mi hermano y la quinta de Triste-le-Roy. En esas noches yo juré por el dios que ve con dos caras y por todos los dioses de la fiebre y de los espejos tejer un laberinto en torno del hombre que había encarcelado a mi hermano. Lo he tejido y es firme. [...]


El detective sintió un poco de frío y una tristeza impersonal, casi anónima. Ya era de noche; desde el polvoriento jardín subió el grito inútil de un pájaro. Consideró por última vez el problema de las muertes simétricas y periódicas.

- En su laberinto sobran tres líneas -dijo por fin-. Yo sé de un laberinto griego que es una línea única, recta. En esa línea se han perdido tantos filósofos que bien puede perderse un mero detective. Cuando en otro avatar usted me dé caza, finja (o cometa) un crimen en A, luego un segundo crimen en B, a 8 kilómetros de A, luego un tercer crimen en C, a 4 kilómetros de A y de B, a mitad de camino entre los dos. Aguárdeme después en D, a 2 kilómetros de A y de C, de nuevo a mitad de camino. Máteme en D, como ahora va a matarme aquí.

- Para la otra vez que lo mate le prometo ese laberinto, que consta de una sola línea recta y que es invisible e incesante.

Retrocedió unos pasos. Después, muy cuidadosamente, hizo fuego.


SINOPSIS

La historia gira en torno a un grupo de asesinatos que tratan de ser resueltos por el detective Erik Lönnrot. Estos asesinatos están ocurriendo el tres de cada mes en un punto cardinal distinto. El asesino ha estado dejando inscripciones que relacionan cada asesinato con cada una de las letras de un nombre. Después del tercer asesinato, que en realidad fue un simulacro, un sobre anónimo llegó a la policía sosteniendo la hipótesis de que no habría cuarto asesinato, pues los tres anteriores formaban un triángulo equilátero perfecto. Lönnrot, suponiendo que las letras de las inscripciones se referían al tetragrámaton sospecha que habrá un cuarto asesinato y que con este, en lugar de un triángulo, se formará un rombo. De este modo, se presenta el día indicado en el lugar donde debía ocurrir el último crimen. Ahí, descubre que todo ha sido una trampa que le ha tendido Red Scharlach, su mayor enemigo, para asesinarlo.

viernes, 10 de mayo de 2013

EL ÁRBOL DE LA CIENCIA - Pío Baroja

Al decir Andrés [estudiante de medicina] que la vida, según su profesor Letamendi, es una función indeterminada entre la energía individual  el cosmos, y que esta función no puede ser más que suma, resta, multiplicación y división, y que no pudiendo ser suma, ni resta, ni división, tiene que ser multiplicación, un de los amigos de Sañudo [estudiante de ingeniería] se echó a reír.

- ¿Por qué se ríe usted? -le preguntó Andrés sorprendido.

- Porque en todo eso que dice usted hay una porción de sofismas y de falsedades. Primeramente hay muchas más funciones matemáticas que sumar, restar, multiplicar y dividir.

- ¿Cuáles?

- Elevar a potencia, extraer raíces... Después, aunque no hubiera más que cuatro funciones matemáticas primitivas, es absurdo pensar que en el conflicto de estos dos elementos, la energía de la vida y el cosmos, uno de ellos, por lo menos, heterogéneo y complicado, porque no haya suma, ni resta, ni división, ha de haber multiplicación. Además, sería necesario demostrar por qué no puede haber suma, por qué no puede haber resta y por qué no puede haber división. Después habría que demostrar por qué no puede haber dos o tres funciones simultáneas. No basta decirlo.

- Pero eso lo da el razonamiento.

- No, no; perdone usted -replicó el estudiante-. Por ejemplo, entre esa mujer y o puede haber varias funciones matemáticas: suma, si hacemos los dos una misma cosa ayudándonos; resta, si ella quiere una cosa y yo la contraria y vence uno de los dos contra el otro; multiplicación, si tenemos un hijo, y división si yo la corto en pedazos a ella o ella a mí.

- Eso es una broma -dijo Andrés.

- Claro que es una broma -replicó el estudiante-, una broma por el estilo de las de su profesor; pero que tiende a una verdad, y es que entre la fuerza de la vida y el cosmos hay un infinito de funciones distintas: sumas, restas, multiplicaciones, de todo, y que además es muy posible que existan otras funciones que no tengan expresión matemática.


SINOPSIS

El árbol de la ciencia (para el propio Pío Baroja el libro más acabado y completo de todos los míos») es la obra en la que la técnica narrativa del novelista, el gusto por la sucesión ininterrumpida de acontecimientos, la abundancia de personajes secundarios, la hábil articulación de situaciones críticas, el impresionismo descriptivo, el rápido trazo de caracteres alcanza su mayor eficacia, así como aquella en que, en palabras de Azorín, se halla «mejor que en ningún otro libro el espíritu de Baroja».

Es la tercera novela de la trilogía La Raza. Narra en ella la vida de Andrés Hurtado desde el comienzo de sus estudios de medicina. El menor atisbo de felicidad asoma en su existencia vulgar: una facultad agria, una familia poco afectuosa y unos amigos nada generosos. Su propia profesión le sirve para odiar más a los hombres, y sólo junto a Lulú, una muchacha atrevida y que rebosa ternura, encuentra Andrés cierta felicidad. 

jueves, 9 de mayo de 2013

EN BUSCA DE KLINGSOR - Jorge Volpi

Cierta vez, un reportero preguntó a Einstein:

- ¿Existe una fórmula para obtener éxito en la vida?

- Sí, la hay.

- ¿Cuál es? -preguntó el reportero, insistente.

- Si A representa al éxtio, diría que la fórmula es A = x + y + z, en donde x es el trabajo e y la suerte -explicó Einstein.

- ¿Y qué sería la z?

Einstein sonrión antes de responder:

- Mantener la boca cerrada.

"Un joven norteamericao, Bacon, estudia Física en el Insituto de Estudios Avanzads de Princeton y allí conoce a Einstein, del que recuerda algunas anécdotas como esta. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se hace espía y viaja a Alemania para encontrar al máximo responsable de las investigaciones atómicas realizadas por los nazis, que se esconde bajo el seudónimo de Klingsor. En sus pesquisas le ayuda un matemático, de nombre Links, que formó parte del equipo de investigacicón nuclear."

¿Por qué estábamos juntos el teniente Bacon y yo [pensaba Links]? ¿Cuándo nos encontramos por primera vez? ¿Cuál era nuestra misión? ¿Cómo se cruzaron, en fin, nuestras vidas paralelas? para responder a estos cuestionamientos no me queda más remedio que hablar un poco de mí.

Ubico mi nacimiento en el mapa de mi imaginación como un pequeño puinto dibujado en el centro de un plano cartesiano. Hacia arriba, en el eje de las y, está todo lo positivo que me ha ocurrido; en contraposición, hacia abajo descubro mis desventuras, mis retrocesos y mis requiebros. A la derecha, en el eje de las x, encuentro los actos que me definen, aquellos que voluntariamente he convertido en el centro de mi vida -deseos, anhelos, obsesiones-, mientras que, a la izquierda, yacen esas porciones de mi ser que me han modelado contra mi voluntad o mi conciencia, esas partes aparentemente impredecibles o espontáneas que, no puedo negarlo, también me ha llevado adonde estoy ahora. ¿Cuál sería el resultado final de un ejercicio como éste? ¿Qué forma aparecería en medio de la hoja? ¿Sería posible trazar las coordenadas que he recorrido a lo largo de mi trayecto? ¿Y obtener, a partir de esa línea, la fórmula que me resuma en cuerpo y alma?


SINOPSIS

Es difícil encontrar hoy en el mundo hispánico a un escritor joven capaz de concebir y ejecutar una obra de tan vasta ambición como En busca de Klingsor, a la vez perfectamente documentada en sus complejos referentes culturales e históricos y perfectamente diseñada en su plan general y en cada detalle en particular. El tema no puede ser ni más amplio ni más trascendente: la relación entre la ciencia y el mal, por una parte; el papel concreto del nazismo, en cuanto encarnación del mal, y su capacidad de seducción sobre regiones oscuras de la personalidad humana, por otra parte.
 
  En buena medida, los personajes y hechos evocados son reales, aunque coexisten en una arquitectura muy sabia, con seres y sucesos de ficción. De lectura a la vez turbadora y cautivadora, enteramente alejada de los patrones usuales de la narrativa hispánica, En busca de Klingsor es un asombroso examen del dilema faustiano que en nuestro siglo, ha encarado a muchos con la atracción del horror.

viernes, 12 de abril de 2013

LA FUNCIÓN - Gabriel Celaya

FUNCIÓN de Uno -Equis -Ene:
Uno es Ene menos alguien;
Ene, el Uno colectivo;
Equis, el orden sin nadie.

Planteamiento en Uno

Aparecer. Y gritar.
Ser deslumbrante un momento.
Quemarse en el entusiasmo.
Y luego, escuchar el eco.

Pues, ¿qué es Uno sino un eco
de lo que era que era?
Y ¿cómo ser lo que hoy somos
sin un futuro que vuelva?


Y cuando muero, ¿no mato
al que quiso ser en mí?
Nadie muere. Nadie mata.
Todo es principio sin fin.

Planteamiento en Equis

Fuera del mundo en que existes
reina el total impensable.
Si es que humanamente hablamos
lo real es nada-nadie.

Las estructuras funcionan
y el hombre desaparece.
¿Qué se ha roto en vuestro centro?
Repetís cuanto se os mande.

No es un eco. Es el sistema.
Es el lenguaje no humano.
¿Qué importa el yo? Nadie es yo.
Es lo absoluto: Tu espanto.

Planteamiento en Ene

Uno entre todos no es nadie
aunque todos sean Uno.
Si alguien canta, no se dice,
dice el total que es ninguno.

Y Uno más Uno, más Uno
nunca es Ene, nunca es suma
porque su total es cero
y cualquiera siempre es alguien.

Triquitraque de las cosas
que creíamos sabidas.
¡Pólvora, máscaras, ruido!
Carnaval: Santas mentiras.

Dice Nadie

En el bosque oscuro
la Bella Durmiente
centra metamorfosis,
irradia muertes.

Tan pronto corno aparece
se transforma. Y es el cambio
lo que da luz al momento
que es fugaz, pero no es falso.

No consigo un pasaporte.
Soy anónimo y cambiante.
¡Hasta la música es ley
y lo variable, constante!

 GABRIEL CELAYA


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