viernes, 31 de mayo de 2013

LOS CRÍMENES DE OXFORD - Guillermo Martínez

[En Oxford han ocurrido tres asesinatos y su autor, antes o después de cometer cada uno, le ha enviado a un profesor de matemáticas un símbolo. Un joven que le ayuda en la investigación de estos sucesos trata de descubrir el cuarto símbolo, pues piensa que convenciéndolo tal vez se pueda evitar el cuarto crimen.]

Fui a la sección de historia de la matemática, y seguí con un dedo los títulos en los lomos. Un libro sobresalía un poco de los demás, como si alguien lo hubiera consultado recientemente y no hubiera sido lo bastante cuidadoso al volverlo a su lugar. [...] La ilustración de la tapa era una pirámide de diez puntos envuelta en llamas. El título -"La hermandad de los pitagóricos"- quedaba por muy poco fuera del alcance del fuego. [...]

Fui hasta uno de los escritorios de la biblioteca y lo abrí bajo la lámpara. No tuve que pensar más de dos o tres páginas. Allí estaba. Allí había estado todo el tiempo, en su simplicidad abrumadora. Las nociones más antiguas y elementales de la matemática, no separadas del todo todavía de sus vestiduras místicas. La representación de los en la doctrina pitagórica como principios arquetípico de las potencias divinas. El círculo era el Uno, la unidad en su perfección, la mónada, el principio de todo, encerrado y completo en su propia línea. El Dos era el símbolo de la multiplicidad, de todas las oposiciones y dualidades, de los engendramientos. Se formaba con la intersección de dos círculos y la figura oval, como una almendra, encerrada en el centro, era llamada "Vesica Picis", la vejiga del pez. El Tres, la tríada, era la unión entre dos extremos, la recta que unían dos puntos, el Tres era el triángulo y era al mismo tiempo el plano. Uno, dos, tres, aquello era todo, la serie no era más que la sucesión de los números naturales. Di vuelta a la página para estudiar el símbolo que representaba al número Cuatro. Era la "tetractis", la pirámide de diez puntos que había visto en la tapa, el emblema y la figura sagrada de la secta. Los diez puntos eran la suma de uno, más dos, más tres, más cuatro. Representaban a la materia y a los cuatro elementos. Los pitagóricos creían que toda la matemática estaba cifrada en aquel símbolo, que era a la vez el espacio tridimensional y la música de las esferas celestes.

SINOPSIS

Un estudiante de matemáticas argentino viaja a Oxford con fines académicos. Pero poco después de su llegada se encuentra con el cadáver de la anciana que lo alojaba, junto con un desafío matemático del asesino. Inicia así, paralelamente a la policía, su propia investigación, guiado por su maestro, el eminente lógico Arthur Seldom. Los juegos de lenguaje de Wittgenstein, el teorema de Gödel y las sectas matemáticas antiguas se conjugan en esta espléndida novela negra con los sombríos hospitales ingleses, los arrebatos de la pasión y la vida universitaria de Oxford como escenario. Una novela policíaca de trama aparentemente clásica que, en su sorprendente desenlace, se revela como un magistral acto de prestidigitación.