viernes, 3 de mayo de 2013

EL ROSTRO HUMANO DE LAS MATEMÁTICAS - Varios autores

NIELS HENRIK ABEL (1802 - 1829)

Abel nace en Finnöy (Noruega). Es el segundo de siete hermanos de una familia culta, pero pobre, y tiene que afrontar numerosas contrariedades a lo largo de su corta vida, como la prematura muerte de su padre, pastor protestante. Es un ser enfermizo y frágil, enamoradizo y simpático, que le gusta el teatro, la música y la poesía, en la que hubiera deseado expresar su melancolía.


Desde muy joven es considerado como un
genio matemático extraordinario. Pero no es un matemático serio y grave, sino romántico, tímido y agradable, capaz de desarrollar sus ideas en medio de la noche, después de una fiesta, o de efectuar sus cálculos con una tiza en los muros de un edificio.

Su primer éxito importante es la demostración de la imposibilidad de resolver por radicales la ecuación general de quinto grado. Tras ello, se le concede una beca por dos años para que viaje por Alemania y Francia y contacte con los mejores matemáticos. En Berlín recibe la ayuda de Crelle, pero el gran Gauss le resulta
completamente inaccesible.

Investiga acerca de las funciones elípticas y recoge sus descubrimientos en una memoria que presenta a la Academia de Ciencias de París, pero es tratado con displicencia, y Cauchy, encargado de evaluarla, la extravía. Después de la muerte de Abel, la memoria es encontrada y admirada, y se le concede, junto a Jacobi, el Gran Premio de Matemáticas de la Academia. También se ocupa del rigor en el Análisis, y hace importantes contribuciones al estudio de la convergencia y la sumación de series, como la serie binómica.

Tras su periplo europeo regresa a Cristianía (Oslo), pobre y enfermo de tuberculosis. Trabaja como profesor sustituto en su universidad y en las navidades de 1828 viaja en trineo para ver a su novia. Su salud empeora y fallece el 6 de abril de 1829. Días después se sabe que había logrado una plaza fija de profesor en la Universidad de Berlín.

Desaparece así, con 26 años, un genio romántico marcado por la tragedia; creador de una matemática más osada, moderna y abstracta, con rasgos de
verdadera poesía, de una belleza sublime.

SINOPSIS

¿Cuántos profesores se han parado unos minutos a contar algún dato sobre la vida y la obra de Pitágoras, de Tales, de Arquímedes, de Apolonio, de Euclides, de Hipatia, de Fibonacci, de Cardano o de Fermat? ¿Cuántos han hecho ver a sus alumnos que la palabra cartesiano viene del apellido de René Descartes o que la integral de Riemann es obra de un matemático alemán? ¿Quién se ha parado a explicar a los estudiantes que sí ha habido mujeres matemáticas a lo largo de la historia y que su trabajo es doblemente meritorio por buscar la verdad en sociedades hostiles hacia ellas?, ¿cómo los profesores de matemáticas han dejado pasar la ocasión de transmitir el valor de la tenacidad, la paciencia y el coraje con ejemplos tan emotivos como los de Madame de Châtelet, Sophie Germain, Sofía Kovalevskaya, Emmy Noether y tantas otras?...
-->