viernes, 9 de octubre de 2015

EL JUEGO DE TRINITY - Sean Chercover

Julia estaba sentada delante de Anderson Cooper, ajustándose la etiqueta que llevaba prendida del vestido mientras él le daba la bienvenida al programa.

—Mi productor me ha dicho que contemplas la posibilidad de que el fenómeno Trinity pueda explicarse mediante la física cuántica. Pero he de decirte —añadió Cooper riendo discretamente— que anoche tuvimos aquí a Leonard Mlodinow y todavía no he comprendido del todo lo que nos explicó.
 
Julia rió con él.
 
—Hay algo en lo que están de acuerdo todos los grandes físicos: todo el que afirma comprender la física cuántica, miente. Pero eso no la convierte en una disciplina impenetrable.
 
—¿Puedes darnos una explicación que podamos comprender con claridad, es decir, sin referirte a universos paralelos, antimateria o gatos que estén vivos y muertos al mismo tiempo?*
 
—Ya sé que gran parte de este tema parece que va en contra del sentido común —explicó Julia—. Pero el sentido común nos dice que el Sol da vueltas alrededor de la Tierra. Creemos que vemos salir y ponerse el Sol, mientras que lo que en realidad sucede es que la Tierra gira sobre su eje. —Se removió en la silla—. Y durante gran parte de nuestra historia, sugerir que la Tierra giraba alrededor del Sol se consideraba una herejía y se castigaba con la muerte. La frontera entre lo conocido y lo desconocido siempre es peligrosa para la ciencia. Míralo de esta manera: algunos animales solamente ven en blanco y negro. Podrías tener la tentación de pensar que nuestra experiencia del universo es más «real» que la suya porque nosotros podemos ver colores. Pero solamente vemos una parte del espectro de la luz, ya que los pájaros también ven la radiación ultravioleta. Y cada vez hay más indicios de que los pájaros también son capaces de ver el campo electromagnético de la tierra. ¿Es su visión del mundo más real que la nuestra? —Sonrió—. Afortunadamente, la evolución nos ha dado un cerebro más grande…
 
—No todo el mundo cree en la evolución —arguyó Cooper.
 
—No todo el mundo cree que la Tierra da vueltas alrededor del Sol. —Julia volvió a sonreír—. El caso es que tenemos un cerebro más grande. Utilizamos máquinas y las matemáticas para ampliar nuestro conocimiento del mundo más allá de lo que podemos percibir con los cinco sentidos. Y es importante apuntar que la física cuántica, por extraño que parezca, está avalada por experimentos de laboratorios de este mundo. Y a pesar de que parece una paradoja, no hay ninguna ley física que niegue la posibilidad de viajar en el tiempo. La física no hace distinciones entre pasado, presente y futuro. Por ejemplo, si nos fijamos en el experimento de Wheeler sobre la reacción retardada de la luz cuando pasa por dos agujeros…

SINOPSIS


Daniel Byrne queda a la tutela de su tío, el reverendo evangelista Tim Trinity, al poco de morir sus padres. La admiración y respeto que siente por él se desvanece durante su adolescencia, pues descubre que es un estafador. Decide irse a vivir a una parroquia, el boxeo y sus estudios serán su válvula de escape hasta que en la Universidad conoce a Julia Rothamn, una mujer que le devuelve la fe en sí mismo; pero ya es tarde, pues ha decido entrar en el seminario y convertirse en sacerdote. Pasados los años, Daniel trabaja en un departamento secreto del Vaticano llamado “El abogado del Diablo” que consiste en investigar si los milagros que la gente ve o realiza son ciertos o por el contrario son fraudes. Daniel lleva 721 casos investigados durante diez años, todos con gran éxito, pero el caso 722 será diferente, tiene que investigar a su tío, al reverendo Tim Trinity, que habla lenguas extrañas y predice profecías. Su sobrino intentará creerle, ¿se podrá recuperar la relación perdida? Y ahora que le sigue la mafia y el Vaticano quiere desacreditarle como falso Mesías, ¿podrá demostrar con la ayuda de Daniel qué hay detrás?