martes, 27 de octubre de 2015

EL VELO DE ISIS - Emilio Calderón

Sea como fuere, aquellos eran los mimbres que tenía a mi disposición, así que acabé preguntándole al oficial Munsch por el criado de Kaspar Schmitt y por la localización exacta de la mansión donde se guardaban aquellos tesoros egipcios y donde, al parecer, el prófugo había consumado su suicidio tras verse acorralado.

—El criado se llama Egon Lemper. En cuanto a la mansión, no tiene pérdida. Su nombre reza en una llamativa inscripción que semeja un jeroglífico: «Villa Isis». Está situada en Annaberg, en un lugar conocido como «Paradies»; una zona residencial vertebrada en torno a una enorme fuente que desciende por una fuerte pendiente. La casa está enclavada en una pequeña avenida llamada Friedrichshohe Zeppelin, y se distingue porque en la parte trasera del jardín hay una pirámide, cuyo vértice es visible desde la calle dada su gran altura.

—¿Una pirámide? —pregunté de manera instintiva, mientras tomaba apuntes en mi cuaderno de notas.

—De mármol. De veinte metros de altura por diez de lado, aproximadamente —respondió sin titubeos, como si él mismo hubiera efectuado la medición—. Se trata, según tengo entendido, de un mausoleo, de un panteón familiar. En mi opinión, el lugar es tan imponente como siniestro; al margen de que haya servido de residencia a un tipo tan abominable como Kaspar Schmitt.

No podía negar que mi suerte había cambiado por completo, que quizá había minusvalorado el potencial de un tipo como Kaspar Schmitt, cuyos antepasados, al parecer, yacían en el interior de una pirámide de mármol levantada en el corazón de la frondosa y verde Baden-Baden. Todo un hallazgo que podía proporcionarme el argumento para escribir uno de esos relatos morbosos que tanto interés suscitan entre los lectores. Incluso dejé volar mi imaginación más allá de lo que era razonable y acabé imaginando a Kaspar Schmitt viviendo oculto en las entrañas de aquella pirámide, que luego habría servido para inhumar sus restos mortales gracias a la intervención de su fiel criado, para mayor gloria del artículo que tenía encomendado escribir.


SINOPSIS



Ambientada de forma magistral al finalizar la segunda guerra mundial, El Velo de Isis es una intrigante historia de traición, reencarnaciones y antiguas creencias que conducirá al protagonista, y al lector, desde el antiguo Egipto hasta la Alemania nazi. El Velo de Isis es una intrigante historia narrada por el periodista Bastian Doisneau, reportero de Le Monde, enviado a cubrir la noticia de la muerte del oficial nazi y miembro de las SS, Kaspar Schmitt, también conocido como “El ladrón de Auschwitz”. Su investigación le conducirá hasta Villa Isis, una lujosa mansión de aspecto siniestro, propiedad de Herr Schmitt, en cuyo jardín posterior se yergue una imponente pirámide de mármol, mausoleo de los Von Zähringen. Egon Lemper, maestro en los secretos de la momificación, custodio y conservador de la valiosa colección de arte egipcio que alberga la misteriosa villa, le desvelará una apasionante historia de traición, reencarnaciones y antiguas creencias que conducirá al protagonista, y al lector, desde el antiguo Egipto hasta la Alemania nazi.